
Fue un día de esos en los que abrí los ojos después de una larga noche caliente en mi cama,abrazáda a mi almohada. Aturdida (y sin que me importe) por la alarma de mi celular apoyádo en la mesita de luz celeste, mi color preferido.
Ya son las 6:30 a.m ,hora de refregarme los ojos y salir en busca de nuevos soles brillantes de otoño. "ÉL ama el otoño y la primavera", hoy hace un poco de frío pero puede que el día sea más caluroso abrazada a sus brazos, sin dejarlo escapar. (Sabía que hoy lo vería, así habiamos acordado...)
Correspondía despegarme de una noche oscura, en la que los sueños pasajeros habían rondado incanzables por mi subconciente: reviviendo algunos recuerdos. "Sin cesar ando por las calles buscándo un amor, dedicando hasta el último centímetro de mi corazón, partiendome en dos, escondiendo mis innumerables defectos. Yo se que es Él: el dueño de mi vida."
7:30 a.m, estoy llegando tarde: Para mi suerte logré que el segundo de mis pies se plante sobre el colegio antes de escuchar la abominable voz del Preceptor con su angustiante frase de todas las mañanas: "Fiad, está coleccionando tardanzas". (Indudablemente, tiene el don de convertir una dulce sonrisa en una cara larga, más larga que... Más larga y eterna que las cinco horas de colegio)
Así fueron. Me pasé todos y cada segundo mirándo la pantalla de mi celular,algo abandonado por el mundo entero, tirado en mi cartuchera. A nadie se le ocurrió darme señales de vida, ni siquiera una simple cadena comunitaria, alguno de esos mensajes de texto que dicen "HOLA" y que pueden hacerte enojar, o hacerte sentir querida por alguien que tiene crédito excesivamente. Hoy me hubiera hecho tan bien saber que alguien pensaba en mi.
Pero no, entonces decidí tomar la iniciativa. Una fuerte convicción, indomable frenesí. "Te extraño bonito" escribí temblando de frío y de miedo también. No soy de esas personas que manejan el aparatillo electrónico con total libertad en el colegio, donde todos sabemos: Está más prohibido que ir con zapatillas fuccias.
Lo envié,cruzándo los dedos para después de un rato recibir con ojos sorprendidos una simple respuesta (Pero no, ningún sobrecito amarillo titilando en mi pantalla, aburrida de no bailar al compás de un titilar de sobrecito amarillo desde hace algún tiempo..) Me dijeron que es mejor tener actitudes sin esperar nada a cambio para que en caso de ser ignorados no nos duela tanto. Y si a alguien se le ocurre hacernos saber que para ellos también somos importantes: Bienvenido Sea Entonces!
Hora de almorzar,por fin. (Ya es Martes,bien sabemos que salir del colegio al mediodía del Lunes significa haber sobrevivido al primer día de la semana). Todo a las apuradas,ni tiempo de charlar en familia, poniendome un joggin azul con un sutil "Nueva Siembra" bordado a la izquiera. Campera en mano, ya estoy en el auto camino a Educación Física. Cansadora rutina. (Pero, cada vez faltaba menos: A las seis y un cuarto para las siete era nuestro tan esperado encuentro..)
Algunos me dicen "ingenua", otros "ilusa". Ciertas amigas prefieren llamarme "absurda", otras simplemente "estúpida". Yo prefiero identificarme como: "Ingenua Ilusa Absurda Estúpida Enamorada." Pensando en eso, riendo y orgullosa como esclava en libertad me bañé y vestí.
Metí la cámara de fotos al bolso (últimamente la llevo a cada uno de nuestros encuentros,con la esperanza de que nuestra promesa de una foto: Se cumpla).
No lo vi llegar, me sorprendió por las espaldas. "No puede tener ojos tan hermosos",pensé sin hacerselo saber.. Sus rulos estaban hoy un poco más espontáneos, su sonrisa verdadera. Arruinó su perfección con algunos chistes malos. No es que sea celosa, quizás un poco si: Pero, qué necesidad tiene de hacerme saber de cada uno de sus amores?
No se está dándo cuenta,pero muchos de sus comentarios me van quitándo las ganas. Muchas de sus "bromas" me hacen llorar por dentro, van rompiendo mi frágil y extremadamente suceptible y posesivo corazón.
Se fue, apenas empezándo a charlar. Nuestra "juntada" más corta se podría decir. Cuarenta minutos nos duró, y yo que iba con un sueño intácto. Ganas indomables de asfixiarlo con abrazos y besos imborrables. Mirándo como caminaba dándome la espalda, escuchándo salir de su boca un: "Nos vemos el Viernes, tengo mucho que estudiar". Para mi mala suerte, quedan todavía cuatro días.. Me quedé con ganas de cambiar mi mala cara, se que hoy no le di lo mejor de mi y por eso decidió marcharse.
Ahogué mis penas comiendo una hamburguesa,con algunos amigos que por casualidad: Encontré dispuestos a hacerme sonreír.. Obvio: No me aguanté marqué su número en mi teléfono. Atendió la dulce voz que puede convertir mis horas, pero ni él ni yo sabíamos qué decir. Prometió llamarme en una hora (Ya pasaron dos), mi esperanza intacta, se que me va a llamar.. supongo que algo le debo importar.
No puedo amarlo tanto..
Te juro por dios que estaba escribiendo algo muy parecido, no sé porque lo descarté. Telepatía capaz. Siempre lo dije, sexto sentido de porquería, jamas me falla.
ResponderEliminarY me dejaste sin palabras, abrumada, sin saber que decir. Te amo muchisimo daniela, me gustaria entender como es que este especimen desaprovecha cada segundo con vos.. Debería ser eterno , inmaculado.. Y si no lo hace, el se lo pierde. Se lo desesperante que es, pero no te pierdas dani, busca la salida en el pozo y vas a poder. te amo muchisimo!!